4 ago. 2015

Palacio de Gelmírez y Exposición San Francisco y su Tiempo. Santiago de Compostela. Parte 5.



Seguimos en el Salón de Fiestas. En esta Parte 5 vamos a ver los distintos paneles y obras de la Exposición que se pueden ver en esta sala.

Estamos en el mismo punto en el que empezamos la visita en la Parte 4 (puede verla Aquí), junto al acceso de las escaleras que nos traen aquí desde la antigua cocina de palacio y la Sala Manrique.






Primer panel del Salón de Fiestas. Transcripción:

El Camino de la Luz.

El impulso devocional de la ruta jacobea y su simbólica estela llamaron a san Francisco a participar de un camino sagrado trazado entre Roma y Santiago. La concha de vieira, símbolo de las buenas obras, según el sermón Veneranda dies del “Calixtino”, siempre está presente en la ruta de peregrinación. Una concha que los peregrinos contemporáneos del poverello prendían en sus ropas, como símbolo identificador en esta vida y en la futura.

La devoción popular hacia la Virgen María fue compartida y difundida desde el siglo XIII por los franciscanos. Uno de estos hermanos menores, amable y sonriente, se asoma en la Catedral de Bourges, mientras que otro, más solemne, participa con su acetre e hisopo en un cortejo labrado para la iglesia franciscana de Santiago. El arca-relicario de Lorvao (Coimbra) contuvo reliquias de cinco franciscanos enviados por el santo a predicar a tierras musulmanas: Berardo, Pedro, Acursio, Adyuto y Otón. Partieron de Asís en 1219, fueron encarcelados en Sevilla y martirizados en Marrakech el 16 de enero de 1220. El infante don Pedro de Portugal compró sus cuerpos y los entregó a los canónigos regulares de Santa Cruz de Coimbra. Uno de aquellos agustinos, impresionado por el ejemplo, decidió hacerse franciscano: San Antonio de Padua.

Predicación de San Francisco a las aves (detalle). Giotto y taller, finales del siglo XIII – comienzos del XIV. Basílica superior de San Francisco, Asís (Italia).




Obras expuestas con este panel:


San Pedro. Procedente de la Iglesia de Santiago de Gres, Vila de Cruces. Pontevedra. Autor: Seguidor del Maestro Mateo. C.a. 1220-1230. Granito. Museo de Pontevedra. Diputación de Pontevedra.





De derecha a izquierda:

1 Canecillo. Procedente de la Catedral de Santiago. Taller Compostelano. Siglos XII – XIV. Museo das Peregrinación e de Santiago. Santiago de Compostela.

2 Santiago Peregrino. Procedente del Convento Franciscano de Betanzos. Taller de Betanzos. Último tercio del siglo XIV. Museo das Mariñas. Concello de Betanzos.

3 Vieira de Peregrinación. Procedente de un enterramiento medieval. Siglo XIII. Museo de León.





Derecha: Canecillo procedente de la Catedral de Santiago.

Izquierda: Santiago Peregrino procedente del Convento Franciscano de Betanzos.





Vieira de Peregrinación.





Fraile franciscano. Procedente de un contrafuerte de la torre sur de la Catedral de Bourges. Taller de Bourges. C.a. 1250-1260. Piedra caliza. Musée du Berry. Bourges.





Arca relicario de los Mártires de Marruecos. Procedente del Monasterio de Santa María de Lorvao, Coimbra. Taller de Coimbra. C.a. 1290-1320. Piedra caliza. Museu Nacional Machado de Castro, Coimbra. Portugal.





Franciscano con aceite e hisopo. Anónimo. Siglo XIII. Granito. Convento de San Francisco. Santiago de Compostela.





Virgen con el Niño. Anónimo. Siglo XIV. Madera policromada. Museo Catedral Basílica de San Martiño de Ourense.








Siguiente panel. Transcripción:

Los tesoros del espíritu. Reliquias y hospitalidad.

El ambiente supraterrenal de los caminos de peregrinación queda conformado, en buena medida, por el culto a las reliquias y el ejercicio de la hospitalidad. Reliquias como la santa Espina de la Catedral de Santiago, custodiada por ángeles que ciñen sus túnicas con el cordón franciscano. Hospitales como el de San Nicolás de Barcelona, regalo de la ciudad al santo de Asís en 1214, y donde se construye, adyacente, el convento de los framenores.

Estigmatización de san Francisco (detalle). Giotto y taller, finales del siglo XIII – comienzos del XIV. Basílica superior de San Francisco, Asís (Italia).








De izquierda a derecha:

1 Relicario de Santa Espina. Taller Aragonés. C.a. 1425. Plata sobredorada y en su color, esmalte y cristal de roca. Museo de la Catedral de Santiago de Compostela.

2 Arqueta Relicario del Monasterio de Santa María de Nogales. Siglo XIII. Caja de madera forrada, madera, metal, esmaltes, vidrio y tela de Damasco.

3 Natividad de Jesús.




Frente a estas tres obras estaba una obra de la que lamentablemente no tenemos foto pero sí la descripción: Clérigo con libro. Capitel procedente del Hospital de San Nicolás de Bari, Convento de San Francisco de Barcelona. Anónimo c.c. 1200-1220. Mármol.


Tercer panel del Salón de Fiestas. Transcripción:

La palabra de Dios, alimento espiritual de la cultura medieval.

La sociedad del siglo XIII podía gozar de un encuentro con lo absoluto ante la Torá, la Biblia y el Corán. Los códices medievales de la exposición que contienen los textos sagrados son el Corán del siglo XII del monasterio de Santa María de la Vid (Burgos), y la Biblia de la Catedral de Segovia, del siglo XIII, reforzados por otros ejemplos del siglo XIX procedentes de Jerusalén, custodiados por los franciscanos de Santiago. El camino de peregrinación impregnado en la Palabra de Dios queda así explicitado con las sagradas escrituras de judíos, cristianos y musulmanes, evocando el diálogo interreligioso iniciado en agosto de 1219 popr San francisco en Damietta en su reunión con el sultán Al-Malik el-Kamil.

Torá (detalle). Anónimo, finales del siglo XIX. Pergamino enrollado con cubierta circular de madera. Museo de Terra Santa. Santiago de Compostela. Provincia Franciscana de Santiago.





De izquierda a derecha:

1 Torá (detalle). Anónimo. Finales del siglo XIX. Pergamino enrollado con cubierta circular de madera.

2 Códices medievales que contienen los textos sagrados. Son el Corán del siglo XII del Monasterio de Santa María de la Vid (Burgos), y la Biblia de la Catedral de Segovia, del siglo XIII.





Este es el siguiente panel. Transcripción:

El poverello de Asís.

El ejemplo de San Francisco, de su vida y legado, se sintetiza con la escena evangélica del Lavatorio, capitel gótico de la Catedral de Ourense, con unos pergaminos de los siglos XIII y XIV que hablan de donaciones a los franciscanos de Compostela y de esperanza en la mediación espiritual del alter Christus, y con la imagen del santo, junto con Santiago y otros santos, acompañando a la Madonna. Queda así, evocada en reflejos y asomada al futuro, la historia de San Francisco y su tiempo.

Sueño de Inocencio III (detalle). Giotto y taller, finales del siglo XIII – comienzos del XIV. Basílica superior de San Francisco, Asís (Italia).





De derecha a izquierda:

1 Capitel del lavatorio de Cristo a los Apóstoles. Procedente de la Catedral de Orense. Taller auriense. C.a. 1310-1320. Granito. Museo Arqueológico de Ourense.

2 Pergaminos de los siglos XIII y XIV.

3 Imagen de San Francisco, junto con Santiago y otros santos, acompañando a la Madonna.





Vamos a dejar el Salón de Fiestas para salir a la galería. Se trata de la parte del Palacio que se amplió en el siglo XVIII cuando se hizo la actual fachada barroca que mira a la Plaza del Obradoiro.

Saliendo del Salón de Fiestas estaba expuesta una de las obras más importantes de la exposición que no se pudo fotografiar: Virgen con el Niño, pintura al fresco procedente de la Porta San Giacomo de la ciudad de Asís. Autor: Andrea d’Assisi, obra de finales del siglo XV (1484).


Vemos el pasillo en el que está esta obra desde el Salón de Fiestas, la ménsula 11 y el arco en el que está situada la figura del ángel con cartela que hemos visto al final de la Parte 4. A la izquierda la representación de San Pedro situado junto al primer panel del Salón.





Estamos ahora en la galería. Vista del Palacio de Raxoi en la Plaza del Obradoiro desde las ventanas del Palacio de Xelmírez.








Fin de la Parte 5.

Parte 1

Parte 2

Parte 3

Parte 4

Parte 6


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