11 nov. 2015

Monasterio de Carboeiro en Silleda, Provincia de Pontevedra. El Interior de la Iglesia.


Hoy vamos a ver el interior de la iglesia del Monasterio, sus tres naves, el crucero, la girola, los ábsides, la capilla mayor, subiremos a las tres torres y bajaremos a la cripta.

Este monumento del románico está situado en el municipio de Silleda, en el interior de la Provincia de Pontevedra. Está rodeado por un frondoso bosque y por el curso del Río Deza. Hemos visto ya el exterior del Monasterio en las Partes 1 y 2.

Vea Aquí la Parte 1: Las fachadas y las portadas, el claustro y las dependencias monacales. Y un almendro.

Vea Aquí la Parte 2. Un paseo por el bosque para ver los ábsides y el Río Deza.




Entramos en la iglesia por la puerta situada en el crucero, en su parte norte. Es la que da al claustro. Enfrente tenemos el muro sur con el rosetón que se ve desde la explanada aparcamiento que encontramos al llegar al Monasterio.


42.755612, -8.246178


Desde el crucero ya vemos la parte de la iglesia que los eruditos señalan como más destacada del templo, la cabecera, con la girola, la capilla mayor y los ábsides, también la cripta sosteniendo los ábsides, que veremos más adelante con más detalle.





Vista de la capilla mayor y parte de la girola y de las capillas absidales. En la parte superior de la imagen vemos otros dos rosetones situados en el crucero.





Desde el crucero nos desplazamos hacia la fachada principal por la nave lateral que vemos en la imagen. Tiene arcos de medio punto peraltados y bóvedas de arista. Al fondo vemos la puerta que da acceso a una de las torres y parte de la puerta de la fachada principal, también otros dos rosetones de la fachada principal. Esta es la nave lateral situada al norte, da al claustro.





Estamos en el muro oeste de la iglesia que corresponde a la fachada principal. Esta puerta da acceso a la torre mirador que hay en la fachada principal. Subimos.





Desde la torre vemos las dependencias monacales detrás del almendro y el claustro. A la izquierda apenas  se ve el palomar. A la derecha, el tejado sobre la nave lateral y sobresale el crucero de la iglesia que es de la misma altura que la nave principal y así más alto que las naves laterales.





Ahora estamos en la parte más alta de la torre.





Vista desde lo alto de la torre. Detrás de la frondosa vegetación está el curso del Río Deza, en la parte derecha divisamos el sendero homologado PR G 18, Sendero del Deza, que nos lleva a la Catarata del Río Toxa. También se ve a lo lejos uno de los puentes del Tren AVE.





Descendemos de la torre y nos situamos junto a la puerta principal. Vemos la nave central. La separan de las naves laterales pilares cuadrados con columnas adosadas en las que apoyan arcos de medio punto. En la parte superior vemos las ventanas con forma de saeteras, es decir, si las miramos desde el exterior son mucho más estrechas.

Durante la rehabilitación del templo (que se ha ido llevando a cabo desde los años setenta del siglo pasado) se construyó la cubierta de madera que se ve en la imagen.





Nave lateral de la parte sur. Las bóvedas son de nervios y los arcos de medio punto peraltados. Estamos al lado de la puerta de la portada que se ve desde la explanada de acceso al Monasterio.

A la derecha de la imagen, en el muro, hay una inscripción que señala la fundación del Monasterio en 1171, coincidiendo con total exactitud con otra inscripción situada en el exterior, en la base de la cripta y los ábsides, tal como vimos en la Parte 2.





Esta es la inscripción.




Si nos volvemos un momento veremos esta columna con capitel y el rosetón que está sobre la portada principal. Se ve la diferente altura de la nave central respecto a las laterales.





Desde el mismo punto vemos ahora la cubierta de la nave central a la izquierda, y los arcos, bóvedas y capiteles, que son vegetales, de la nave lateral. También las ventanas que iluminan la nave lateral.





Desde el inicio de la nave lateral sur en donde nos encontramos vemos la nave central y la lateral norte, la puerta es la segunda que da al claustro, junto a la que accede al crucero, que apenas se ve a la derecha de la imagen.





Ahora giramos la vista un poco a la izquierda y vemos también el hueco de acceso a la torre que acabamos de ver.





Ahora estamos en el crucero, en su parte sur. Vemos el sarcófago de la tumba atribuida a unos de los abades del Monasterio, Fernando, aunque también se ha dicho que es posterior. También una capilla semicircular con arco apuntado y bóveda de horno (o de cascarón o de cuarto de esfera).











Aquí vemos más en detalle la capilla con el arco apuntado y la bóveda de horno.





Desde este lado sur del mismo vemos todo el crucero y al fondo la otra puerta por la que hemos accedido a la iglesia al inicio.





Estamos en la girola, este es el acceso a la escalera de caracol que nos va a llevar a la cripta. La escalera también sube a una de las torres de la cabecera.





Detalle de la puerta. En el tímpano vemos siete arcos de herradura y una estrella dentro de un círculo. En las mochetas están representados, a la izquierda, un anciano de largas barbas y a la derecha, un mono.





La cripta se construyó para salvar el desnivel del terreno. Tiene  girola y tres capillas absidales anticipando lo que se construirá posteriormente en la parte superior. Tiene pilastras cilíndricas de un volumen enorme. Los arcos son de medio punto y las bóvedas son de arista (en la parte de la girola), de cañón (en las capillas) y de cascarón (también llamada bóveda de horno o de cuarto de esfera), también en las capillas.





Una de las capillas absidales de la cripta. Se ven los dos tipos de bóveda, de cañón y de cascarón.





Las tres capillas y la girola.





Bóvedas de arista en la girola y las gruesas pilastras.





Ahora subimos las escaleras de caracol y empezamos a recorrer la girola, alrededor de la capilla mayor. La girola tiene cinco tramos, bóvedas de nervios y arcos de medio punto peraltados sobre las gruesas columnas. Los capiteles que vemos son todos vegetales.





Detalle de los capiteles.





A la derecha según avanzamos por la girola vemos el ábside de la parte sur. Vemos el arco apuntado y la bóveda de crucería o de nervios que descansan sobre las columnas con los capiteles vegetales. Cada uno de los ábsides tiene tres ventanas.





Ábside central.





Ábside situado al norte. Se conservan restos de pinturas murales que datarían del siglo XIII.





Detalle de las pinturas murales del ábside.





Detalle de la girola y a la derecha la capilla mayor.





Capiteles y uno de los arcos que separa la girola de la capilla mayor, también vemos los nervios de las bóvedas de crucería.





Desde el centro de la girola mirando a la portada principal.





Desde el centro de la girola mirando a la nave central y a la portada principal.





Ahora nos dirigimos al acceso a la escalera de caracol que sube a la torre situada al norte. La escalera también baja a la cripta. La puerta tiene una cruz en el tímpano.





Escalera de caracol.








Vista desde lo alto de la torre. Se puede ver el Río Deza, en el punto en el que se bifurca tal como señalábamos en el capítulo anterior y también se ve en la parte inferior derecha, el tejado de una de las capillas absidales.





También desde lo alto de la torre. Ahora vemos las dependencias monacales y parte del claustro. ¿Pueden ver Uds. el palomar?





Nos disponemos a bajar las escaleras.





Desde esta ventana vemos el palomar y el tejado de las dependencias monacales.





Bajando las escaleras, casi al final.





Ahora antes de terminar la visita vamos a centrarnos en observar las cubiertas y bóvedas de las partes más altas de la iglesia como son la capilla mayor, la nave central y el crucero.





La cubierta de madera de parte de la nave central y del crucero. También la bóveda sobre la capilla mayor que es de horno (o cascarón) con nervios.





La cubierta de la nave central.







La cubierta del crucero.





Y ha llegado la hora de poner punto final a nuestra visita al Monasterio de San Lorenzo de Carboeiro.

Fin.


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