25 abr. 2016

Iglesia Románica de Pazos de Arenteiro, en Boborás. Provincia de Ourense.


Visitamos en Boborás, en la parroquia de San Salvador de Pazos de Arenteiro, otra de las cinco joyas del románico rural de Galicia que hay en este municipio; de gran belleza natural y paisajística, por otra parte. Sin olvidar su pertenencia a la comarca del Ribeiro, tierra de grandes vinos. La reforma de la iglesia en el siglo XVI le añade aún más interés, sobre todo en el interior.




Coordenadas de situación de Boborás en Galicia. Amplíe el mapa y llegará a la Iglesia de San Salvador en Pazos de Arenteiro: 42.398555, -8.145146

En este enlace pueden verse nuestras visitas al municipio de Boborás: Click Aquí.


Nota. Los textos que figuran en cursiva han sido extraídos de los trabajos de D. Manuel Chamoso Lamas, cuyo título es Ejemplares Arquitectónicos del Románico Popular en Galicia, publicado en Archivo Español de Arte, Nº 46, 1941, Instituto Diego Velázquez, pags. 339-340; y compartiendo la autoría con los profesores Victoriano González y Bernardo Regal en Rutas del Románico en Galicia/2, de Ediciones Encuentro, 1996.

Exterior.

Iglesia románica restaurada en los comienzos del siglo XVI. Conserva el templo primitivo la portada principal y el ábside, así como la mayor parte de los muros de la nave.


Divisamos la iglesia desde la carretera OU-0414. Estamos en plena comarca del Ribeiro y sus afamados vinos. Las hojas de las vides adquieren esta tonalidad en el otoño.




Pazos de Arenteiro concentra un gran número de casas nobles y pazos que hacen que la visita sea de gran interés. Algunos de ellos funcionan como establecimientos dedicados al turismo rural.

Está enclavado en un terreno muy quebrado, pero de gran belleza, entre los ríos Avia y Arenteiro, que mezclan sus aguas al Oeste de este pueblo. Fue hasta el siglo XIX una encomienda de la Orden militar de San Juan de Malta.




Iniciamos la visita  la iglesia en la parte de la cabecera.

El otro elemento que se conserva bien (además de la portada de la fachada principal) es el ábside, que en este caso ofrece singular interés. Es circular y bastante grande, pues posee la misma altura que la nave. Al exterior, la cornisa constituye el elemento de mayor valor por su originalidad que ofrecen las iglesias de este tipo.

En vez de apoyarse sobre los típicos canecillos o modillones, descansa sobre menudas mensulillas, que recuerdan la manera mozárabe impuesta quizás por la proximidad de San Miguel de Celanova, donde, con la diferencia de hallarse más separadas entre sí y ser de mayor tamaño, se ven estas ménsulas soportando la volada cornisa. Es, indudablemente, un tipo que recoge y propaga el Císter.




Vemos también marcas de cantería en el ábside.




La ventana, en el interior, está oculta por la presencia del retablo mayor, como se verá.







Peto de ánimas: https://es.wikipedia.org/wiki/Peto_de_%C3%A1nimas.





Ventana que no corresponde a la época de construcción del ábside. Pertenece a la a restauración realizada en el siglo XVI, como indica Chamoso Lamas.





Los dos contrafuertes que separan, uno de ellos la parte recta de la semicircular del ábside y, el otro, el  ábside de la nave. ¿Hubo ahí una puerta?





Los dos contrafuertes.





Muro sur de la iglesia.





Muro sur y puerta lateral.





Canecillos de este muro sur. El central representa una figura humana, un contorsionista (?).





Otros canecillos del mismo muro sur. Cruz patada sobre el campanario de la iglesia (https://es.wikipedia.org/wiki/Cruz_patada).





Puerta situada en este muro. Pudo abrirse en la reforma del siglo XVI o se modificó una anterior.







Ahora vemos otra vez la iglesia desde la carretera, como antes indicábamos. La fachada norte sólo se puede ver desde aquí o bien accediendo al interior del establecimiento de turismo rural que ocupa lo que era la casa rectoral, que se ve a la izquierda de la imagen.

En este muro norte vemos las dos capillas góticas que se abrieron en la reforma del edificio ya citada. Una de ellas es la que tiene la puerta, en el centro de la imagen.





Ahora vamos a ver la fachada oeste.





Elemento importante de esta iglesia es la fachada Oeste, conservada íntegra. La parte alta, coronada por un campanario de doble arco, está perforada por una ventana de arco sencillo, sin columnas.






La portada es bastante más rica en decoración. Una cinta de billetes rodea las arquivoltas, tres en total, compuestas de baquetones y escocias alternándose sucesivamente; en las escocias van insertadas unas bolitas.

El mismo tema de baquetón y escocia con bolitas se reproduce en el tímpano, aunque, claro está, en dimensiones más reducidas. La parte más amplia del tímpano da lugar para un arco con relieves de aserrado y la más estrecha para una pequeña cruz.

Baquetones y escocías son tipos de molduras. Ver: https://es.wikipedia.org/wiki/Moldura







Los capiteles se adornan con: hojas con bolas, algunas algo nervadas, entrelazos de sogas de recuerdo bizantino, con elementos vegetales y, en uno, el consabido tema de las palomas afrontadas.








Pasamos al interior.

Accedemos por la puerta lateral del muro sur que acabamos de ver.





Muro sur.




Su iglesia, dedicada al Divino Salvador, debió de ser una buena construcción rural con nave rectangular y cabecera semicircular. La planta se conserva; pero han sido tantas las reformas llevadas a cabo, que aparece bastante deteriorado el alzado románico.

Al interior se halla la iglesia totalmente invadida por un gótico tardío, ya del siglo XVI, que culmina en el arco triunfal, en una puerta lateral y en dos capillas adosadas a la nave, que lucen hermosas bóvedas de nervios.





Muro norte con las dos capillas.





Desde aquí vemos la tribuna y el muro oeste.






Seguimos con el muro sur.







Retablo en el mismo muro sur, ya junto al arco triunfal.









Ahora nos fijamos en las dos capillas del muro norte. Esta es una de ellas.















Espacio del muro norte entre las dos capillas góticas.





Esta otra capilla es la que hemos indicado desde el exterior con la puerta de acceso que se ve a la izquierda.









Bóveda de nervios de esta capilla.





El ábside, abovedado con bóveda de medio punto y de cuarto de esfera para los tramos recto y semicircular, respectivamente, ofrece un aspecto algo anormal con relación a la estructura lógica de una delineación románica: nótese su altura desusada respecto a la nave.







Parte recta del ábside. El arco corresponde con el exterior que veíamos entre los dos contrafuertes.







La ventana a la que nos hemos referido anteriormente, al ver el ábside desde el exterior.





Retablo Mayor. La ventana situada en el centro del ábside, desde el exterior, aquí queda oculta por la presencia del retablo.







Es hora de poner fin a la visita a la Iglesia de San Salvador de Pazos de Arenteiro.







Fin.


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