3 jun. 2018

Camino de Santigo. Portomarín: De Castromaior a Ventas de Narón. Provincia de Lugo.


El Camino de Santiago continúa en Portomarín. En el presente capítulo caminaremos unos seis kilómetros entre el castro de Castromaior y la aldea de Ventas de Narón, en donde la capilla de A Magdalena nos acerca, 700 metros más adelante, a un antiguo hospital para peregrinos, de época medieval, hoy desaparecido, el de Pena Godón. Antes pasaremos por Hospital da Cruz, donde como su nombre indica… Finalmente, entraremos ya en el municipio vecino de Monterroso y llegaremos al lugar de Os Lameiros, donde concluye este capítulo.


El Camino llega a Ventas de Narón.


Coordenadas de situación de Portomarín en Galicia. Amplíe el mapa y llegará a Castromaior, donde iniciamos el camino de hoy:42.833599, -7.717144

Click Aquí para ver nuestros pasos por Portomarín.


Comenzamos, como hemos indicado, al lado del acceso al castro de Castromaior. A la izquierda de la imagen vemos el panel informativo sobre el castro. A la derecha uno de los mojones que informa de la distancia que resta para alcanzar la meta, Compostela.




El Camino continúa en ascenso por esta planicie con escasa vegetación, paralelo al castro, a lo largo de unos metros.




Quedan poco más de 82 kilómetros para llegar a Santiago.




El castro de Castromaior queda a nuestra izquierda. Click Aquí para ver nuestra visita al castro.







Nos detenemos un instante para ver el camino recorrido.




En este punto el Camino se separa del castro y gira a la derecha, emprendemos el leve descenso que nos acerca a la carretera LU-633.






Una vez cruzada la carretera seguimos caminando por la margen derecha.




Unos 400 metros más adelante… Estamos ahora justo aquí: 42.837724, -7.728725






Una vez hemos cruzado el Camino se separa de la carretera para recorrer los escasos 300 metros que nos acercan a Hospital da Cruz.





Llegamos a Hospital da Cruz. Aquí hubo un hospital en la época medieval, dedicado a atender a los peregrinos.



Más tarde llegaremos al lugar donde hubo otro hospital, el de Pena Godón, en el que se centra el trabajo de la prof. Valdés Blanco-Rajoy, R. (2016): “El hospital medieval de Pena Godón, una ventana al pasado de un despoblado olvidado en el Camino Francés a Compostela”, en Madrygal. Revista de Estudios Gallegos 19, 203-216.



La autora señala:

En realidad es muy poco lo que conocemos de los hospitales del tramo galaico del Camino Francés, que se documentan en los siglos del pleno medioevo y que se caracterizaban por estar enclavados en entidades menores de población inmersos en un ambiente plenamente rural. La casuística suma poco más de media docena ejemplos en los que la información se reduce –salvo algunas excepciones– a simples menciones que permiten como mucho constatar su existencia en esa época.






Dejamos atrás Hospital da Cruz y continuamos, vamos a cruzar el puente sobre la carretera N-540.





En el cruce que se ve al fondo de la imagen giramos a la derecha. El Camino discurre los siguientes kilómetros en paralelo (por la cuneta) a una pista asfaltada de doble dirección que nos llevará a Ventas de Narón y más allá.





Este monolito está situado a escasos metros del cruce.




Caminamos por el borde de la pista asfaltada. Estamos aproximadamente a 1 kilómetro de Ventas de Narón, justo aquí: 42.842160, -7.736575












Llegamos a Ventas de Narón. Podemos seguir por el asfalto o desviarnos a la izquierda. Son apenas 100 metros, por los dos caminos, los que nos separan de la plaza donde está la capilla de A Magdalena y algún albergue.




Seguimos por el camino a la izquierda.




Llegamos a la mencionada plaza donde está la capilla de A Magdalena. El Camino continúa por la derecha, pero vamos a detenernos un instante aquí.



Leemos en el panel informativo que hay al lado de la capilla:


Capela da Magdalena.


Tuvo su origen en un hospital para peregrinos de los Caballeros templarios de Pena Godón, situado a 720 metros camino adelante, cuyo edificio construido sobre el último tercio del siglo XIII era románico.


Con la desaparición de los templarios, el hospital paso a manos de los benedictinos.


Tras la desamortización, el edificio se arruinó, siendo parte de su piedra utilizada por los vecinos para edificar la actual capilla a últimos del siglo XIX en su actual ubicación en Ventas de Narón. En el lateral sur y en el campanario se pueden observar en algunas de sus piedras algunas de las cruces templarias.


El retablo barroco del siglo XVIII contiene la Imagen del Salvador y una talla rústica de la Imagen de Santa María Magdalena.




Las cruces templarias a que se refiere el panel informativo apenas se distinguen en estos sillares.




Al lado de la capilla hay un lugar para el descanso del peregrino.




Dejamos atrás la capilla de A Magdalena, a pocos metros encontramos esta cruz.




Y unos pasos más adelante, esta sepultura al borde del Camino. Quiso descansar aquí.




Ahora el Camino continúa en ascenso, unos 700 metros, hasta el alto en el que se cree que estuvo situado el hospital para peregrinos de Pena Godón. Mientras caminamos vamos a ir leyendo algunos párrafos, en cursiva como es costumbre, de trabajo de la prof. Rosario Valdés Blanco-Rajoy, citado más arriba.




El casal de Pena Godón, denominado más tarde como “lugar de la Magdalena”, se mantuvo habitado cuando menos desde la plena Edad Media hasta la Edad Moderna, constituyendo hoy en día un despoblado del que tan solo se conservan algunos restos que permanecen soterrados y ocultos bajo la espesa vegetación que invade el monte recientemente reforestado, circunstancia que de momento impide que una prospección meramente superficial aporte resultados significativos.


Aún así los vecinos del lugar cercano de Ventas de Narón mantienen recuerdo vivo del antiguo asentamiento y lo sitúan en las inmediaciones de la llamada “Pena da Madalena” o “Pena do Convento”; con este último nombre y también como “Monte da Señorita” y “Fonte Madanela” aparece reseñado en calidad de yacimiento arqueológico en los planos anexos al decreto de delimitación del Camino Francés, promulgado por la Consellería de Cultura y Turismo de la Xunta de Galicia (2011).


El yacimiento se localiza sobre el cordal montañoso de la sierra de Ligonde, al pie del pico que sobrepasa los 750 metros de altitud, por donde hoy transcurre el Camino Francés en el tramo que media entre las poblaciones principales de Portomarín y Palas de Rei, en la provincia de Lugo; el enclave –que está dominado por la peña del monte que daba nombre al lugar– se encuentra próximo al núcleo de población de Couso (Santiago de Ligonde, Monterroso), sobre la divisoria del término municipal con Portomarín, en pleno corazón de Galicia.


Sin ser de los peores, era un tramo duro del Camino que por momentos atravesaba ásperos y solitarios parajes en los que se hacía imprescindible la asistencia hospitalaria. En esta zona la población se fue asentando en pequeñas entidades concentradas y relativamente distanciadas unas de otras, que coexisten todavía al lado de casales dispersos que se reparten entre las explotaciones agropecuarias; casi todas esas entidades agrupan sus viviendas en torno a las iglesias cuya existencia se documenta desde la Edad Media.




El monasterio de Ferreira de Pallares fue fundado por los condes Ero y Elvira. En el año 898 la condesa Elvira donó a dicho monasterio la tercera parte de Vilar de Couso, siendo los dos tercios restantes para los pobres; la donación incluía la tercera parte del ganado vacuno y cabrío para el monasterio, además de la totalidad de la cabaña porcina.


Los monjes de Ferreira de Pallares tenían su monasterio en la vertiente de la sierra que cae hacia el Miño, extendiéndose los términos de su coto por el lado sur hasta el Camino Francés, siendo la Pena Godón uno de los hitos que señalaban los límites de la demarcación.


En pleno medioevo el coto monástico lindaba por el sudeste con los dominios de la encomienda de Portomarín de la orden militar de San Juan de Jerusalén, mientras que por el oeste colindaba con el coto de San Fiz do Hermo (Santiago de Entrambasaugas, Guntín) que era de los templarios. A su vez, el coto de San Fiz lindaba -también por el occidente- con el coto del monasterio de Vilar de Donas (San Salvador de Vilar de Donas, Palas de Rei) perteneciente a la orden de Santiago.


Cuando en el siglo XIII los benedictinos de Pallares asumieron la labor de asistir a los peregrinos del Camino Francés en el hospital de Pena Godón, los sanjuanistas -que debían tener ya la jurisdicción de Portomarín en virtud de las donaciones reales- se habrían hecho cargo del hospital del burgo de San Nicolás que había sido edificado en tiempos de la reina Urraca a comienzos del siglo XII8, mientras que por su parte los santiaguistas tenían una enfermería en Vilar de Donas, construyendo más tarde una hospedería en este mismo convento.




La decadencia del monasterio de Ferreira de Pallares, convertido en priorato de Samos desde el comienzo de la Edad Moderna, pudo traer consigo el progresivo descuido de unas tierras, que ya de tiempo atrás se venían explotando de forma indirecta. Con todo, el despoblamiento y abandono definitivo de los antiguos lugares de la Magdalena y Vilariño habría que relacionarlo –sin duda– con la desaparición de los dominios monásticos tras la aplicación de las leyes de desamortización promulgadas en el siglo XIX.




Desde este punto, donde aproximadamente se situaría el antiguo hospital, el Camino comienza ahora a descender. Estamos justo aquí: 42.848743, -7.759192




Llegamos al lugar de A Prebisa, donde nos detenemos a tomar un café en el bar que se ve a la izquierda, que permanece abierto, a pesar de estar ya a finales de octubre.




Continuamos.






Llegamos a Os Lameiros ya dentro del término municipal de Monterroso. Nos detenemos un instante para ver esta capilla, aunque está dentro de una propiedad privada. Estamos aquí: 42.854572, -7.775468






Volvemos al Camino y miramos a nuestra espalda, al camino recorrido. Hemos llegado al final… por hoy.




Un poco más allá está el cruceiro y la aldea de Ligonde, que veremos en el siguiente capítulo.


Fin.


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