5 jun. 2019

Río Arenteiro. En Boborás, Castillo de Castro Cavadoso. Sendero PR G 79. Parte 2.


Continuamos el paseo por el sendero homologado PR G 79, la Senda del río Arenteiro, que discurre entre los municipios de O Carballiño y Boborás, a lo largo de 11,5 kms.

En esta Parte 2, ya en Boborás, parroquia de Moldes, caminaremos hacia el núcleo de Paradela, para llegar a un lugar lleno de encanto, los restos del castillo de Castro Cavadoso, datado ya en el siglo XIII. Fue destruido por la revuelta irmandiña, segunda mitad del siglo XV, para ser reconstruido posteriormente. En medio de un frondoso bosque de ribera, en un alto, rodeado por el Arenteiro. A los pies de la fortaleza, el puente, también de época medieval, Ponte do Castro. Bellos lugares.


Restos de la muralla exterior del castillo de Castro Cavadoso.



Coordenadas de situación de Boborás. Amplíe el mapa y llegará a Moldes, donde iniciamos hoy nuestro camino: 42.417131, -8.130320


Descendemos desde la iglesia románica de San Mamede, donde terminaba nuestro capítulo anterior (Click Aquí). Vemos la iglesia de San Benito de Moldes y los pendellos. En la parte inferior derecha de la imagen hay un indicador. Estamos aquí: 42.417131, -8.130320




El indicador nos señala dos lugares que veremos próximamente: el pequeño núcleo urbano de Paradela, a 900 metros; y Ponte do Castro, a 2,5 kilómetros. El puente está a los pies del castillo de Castro Cavadoso, lugares ambos que resultan ser un regalo para el visitante.




Dejamos atrás la iglesia de San Benito, los pendellos y la antigua escuela.





Atravesamos una zona de pinos.








Llegamos a la aldea de Paradela. Hemos recorrido los 900 metros que señalaba el cartel al lado de los pendellos. En el cruce giramos a la izquierda. Estamos aquí: 42.410227, -8.128177




Este indicador señala: 1,6 kilómetros a Ponte do Castro y 3,2 a Cima de Vila, en Cabanelas. Caminamos ahora un trozo sobre asfalto.




Encontramos aquí a estos dos benditos.




15 de octubre. Las hojas de las parras del viñedo toman color pardo. En aquellos días sucedía en Galicia la terrible catástrofe que fueron los incendios, cuyo recuerdo aún hoy nos llena de tristeza.




El asfalto termina justo donde está este castaño, que ya ha dejado sus frutos para que alguien los recoja, y los disfrute.




Continuamos. Más viñedos. Estamos en plena comarca de O Ribeiro, conocida por la producción de sus caldos, mayormente blancos pero también hay muy buenos tintos.




Dejamos atrás el núcleo de casas de Paradela y ahora vamos a entrar otra vez en zona boscosa.





A unos 600 metros desde que dejamos el asfalto en Paradela divisamos el cartel indicador de Castro Cabadoso, o Cavadoso.




Nos vamos acercando y vemos este monumento de la izquierda. También vemos el acceso al recinto de Castro Cavadoso, o Cabadoso, justo en el centro de la imagen. A la derecha, el sendero PR G 79 continúa. Desciende por la ladera de la montaña hasta llegar a la altura del río Arenteiro, lo bordea hasta Ponte do Castro. Esta es la manera de llegar al puente, aunque hemos optado, como se verá, por descender desde el castillo, desde donde hay un desnivel considerable.




En el centro de la imagen, el panel informativo que nos será de gran utilidad. Estamos justo aquÍ: 42.408475, -8.119015




Castro Cavadoso. Panel informativo.





Recreación de lo que fue la fortaleza. Estaríamos situados en el sendero que se ve a la izquierda, con la torre de mayor tamaño a la vista.




Lo que queda de la torre (interpretación propia y sujeta a estar en un clamoroso error, o no…).




Vamos a leer el texto del panel informativo, en cursiva:


Descripción:


Los vestigios del castillo de Castro Cabadoso, junto con el camino y el puente, constituyen uno de los ejemplos más paradigmáticos en lo que a fortificaciones y construcciones medievales se refiere, presentándose como una referencia dentro del contexto medieval de la comarca de O Carballiño. Está formado por un recinto central alargado en dirección Norte-Sur y rodeado por una muralla con dos puertas de acceso: una al sur y que comunica con los otros dos recintos amurallados y otra al norte que permite la entrada al recinto desde el exterior.


Junto a esta puerta está la torre que servía de control visual sobre el camino que rodea la fortificación; un segundo recinto amurallado serviría para reforzar las defensas en los puntos más débiles de la plataforma superior y estaría subdividido en tres zonas, una en el norte, otra en el oeste y otra en el sur; finalmente un tercer recinto que reforzaría las defensas y se alzaría sobre el puente.



Detalle del panel informativo en el que podemos ver el perfil norte-sur. Avanzaremos a lo largo de la muralla exterior del castillo hasta donde estaba la torre del extremo sur para descender hasta el nivel del Arenteiro, donde está el puente Ponte do Castro.




Perfil oeste-este. Aquí se observa como el río rodea el castillo.




Desde lo alto de la torre principal.




Continuamos con la lectura del panel informativo:


Historia.


La información más antigua sobre Castro Cabadoso se remonta al año 1230 si bien sólo se hace mención a la villa de Cabadoso. La jurisdicción y el Castillo de Cabadoso estarían englobados en el territorio denominado “Tierra de Castilla”, pasando, en el siglo XIV a manos del Conde de Rivadavia. En torno a 1467 fue destruido por la revuelta irmandiña si bien, lo más probable, es que fuese reparado. A finales del siglo XV aun estaba poblado siendo la última noticia que se tiene de Castro Cabadoso produciéndose un abandono paulatino de la fortaleza. En el catastro de Ensenada (1752) la jurisdicción de Castro Cabadoso tenía ocho parroquias y cuatro cotos con un total de 678 vecinos.


Quienes vivieron.

El personaje más relevante era el meiriño (sayón, oficial de justicia) que se encargaba de administrar la fortaleza (reparar murallas, abastecimiento…) junto con su séquito (cocinero, costurera, zapatero…). También habría una guarnición formada por escuderos, lanceros y saeteros. Otra persona sería el capellán y el mozo de capilla. Finalmente dentro de la fortaleza también residían algunos campesinos y artesanos.



Ahí abajo, parte inferior derecha de la imagen, divisamos el susodicho panel informativo.




Desde la torre vemos el camino que recorre el castillo de norte a sur.





Nos vamos a desplazar en sentido contrario, en sentido este-oeste para recorrer la muralla exterior.





Llegamos a este torreón exterior que veíamos en la ilustración del panel. Desde aquí vamos a caminar sobre la muralla exterior. Hay un fuerte desnivel.





Caminamos sobre la muralla. A nuestra derecha, el desnivel. Abajo está el sendero que discurre paralelo al río.





Según vamos caminando nos fijamos en el interior del recinto, donde vemos una serie de muros que serían las dependencias entre las murallas exterior y la interior.






Aquí la muralla está cortada y aprovechamos para bajarnos de ella.




La muralla gira hacia la izquierda (sentido este-oeste). Se dirige hacia el extremo sur donde estaba una de las puertas de acceso al castillo y una torre.








En esta parte un estrecho sendero discurre junto a la muralla.




Llegamos a este hueco o abertura en la muralla. Podría corresponder a la puerta de entrada de la parte sur, estamos al lado de los restos de la torre sur. Más tarde volveremos aquí puesto que descenderemos hasta el río desde aquí, en lugar de retomar el sendero principal.




Estamos sobre los restos de la base de la torre sur.





La frondosa vegetación nos impide ver el río Arenteiro, que pasa por ahí abajo.




Otoño.




Miramos ahora al interior del recinto.




La muralla exterior se dirige ahora hacia la entrada norte, donde vimos el panel informativo y la torre principal.




Seguimos caminando en dirección a la puerta norte y llegamos como hemos indicado al lugar en donde está el panel informativo. Para continuar la ruta hemos de regresar al sendero principal, por la parte superior de la imagen. Como se mencionaba anteriormente, el sendero salva el desnivel hasta el río en un suave descenso por la ladera.




Pero, en una decisión un tanto inconsciente, optamos por regresar a la parte sur para bajar al río por este lado.




Este es el hueco por el que salimos del recinto. No sabemos si sería la puerta que se menciona en el panel informativo.




El hueco queda atrás.




La muralla vista desde el exterior.




Tal vez no lo parezca pero el desnivel es considerable, con las hojas recién caídas y la humedad de la mañana. En fin, nadie nos obliga...




Dejamos atrás la muralla…




...y vamos bajando junto a este otro muro, exterior al recinto del castillo.




Llegamos al sendero principal, junto al río y el puente. Una sensación de alivio nos invade. En caso de caída monte abajo, no es este un sitio muy frecuentado a estas horas de la mañana… Pero, como se ha dicho, nadie nos obliga...




A nuestra izquierda queda el puente, Ponte do Castro. Este es el sendero principal, por el deberíamos haber venido y que viene bordeando el río Arenteiro, después de descender en suave pendiente desde la parte de la entrada a Castro Cavadoso.




Ahora hemos de poner un punto y seguido a esta pequeña aventura. En el siguiente capítulo veremos el puente, el río y mucho más.


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