Ir al contenido principal

Entradas

Santiago de Compostela. Plaza de Platerías.

Nos encontramos en el día de hoy en la Plaza de Platerías. Aquí destaca, resplandece, la Fachada de Platerías, única fachada románica, siglo XII, que queda de la Catedral, entre la Torre del Reloj y la Fachada del Tesoro, renacentista, 1540, cierre oriental del claustro, en cuyo extremo está la Torre del Tesoro, de diseño innovador, con remate piramidal. En la plaza, que debe su nombre a los orfebres plateros establecidos en ella, desde el siglo XI hasta hoy, encontramos otros edificios, como el que alberga el Museo de las Peregrinaciones y de Santiago, la Casa del Cabildo, de apenas 3 metros de fondo, barroco compostelano, 1758, y, en el centro, la Fuente de los Caballos.

Catedral de Santiago de Compostela. La Puerta Santa.

La Puerta Santa de la Catedral, símbolo de la Cristiandad, sólo se abre en los años en los que el día de Santiago Apóstol, 25 de julio, cae en domingo. Existe la posibilidad de la excepción, el Papa Francisco señaló el año 2016 como el Jubileo de la Misericordia, Año Santo Extraordinario. A este año corresponden las imágenes que ilustran este capítulo. La Puerta Santa medieval cambió de aspecto con la reforma barroca, que afectó a toda la fachada de la Quintana. A lo largo del siglo XVII se incorporaron los 24 personajes bíblicos del pórtico exterior, procedentes del coro medieval, y, ya a final de siglo, en la parte superior, las estatuas de Santiago Peregrino, con sus discípulos Atanasio y Teodoro. El pasaje nos acerca a la Puerta y, ya desde el interior, en la girola de la Catedral, bajo una gran vidriera de Santiago, y una de las cruces de consagración, de 1211, la puerta, de bronce, año 2003, con las escenas de la Vocación, Predicación y la Traslación. A ambos lados, las figura

Catedral de Santiago de Compostela. Fachada de la Quintana y la Torre del Reloj.

Estamos en la Plaza de la Quintana y vamos a dedicar este capítulo a ver la fachada este de la Catedral, con sus portadas, hasta la Torre del Reloj. El muro barroco transformó, con su balaustrada y sus pináculos, la visión de la cabecera románica, que queda “oculta” a los ojos del visitante. Comenzaremos en la Quintana de Vivos, en lo alto de la escalinata que separa las dos parte en que se divide la plaza. Aquí está la Puerta de los Abades, o de la Corticela, por que da acceso a la Iglesia de la Corticela, parroquia independiente y capilla de la Catedral. Después descendemos a la Quintana de Mortos y encontramos la Puerta Santa, portada retablo, y más allá, el Pórtico Real, por donde accedían los miembros de la realeza. Entre ambas la pequeña puerta, que da acceso a la Archicofradía del Apóstol. Finalmente llegamos a la Berenguela, Torre del Reloj, entre la Quintana y Platerías, sobre cuya base, construida en el el siglo XV, se edificó en el barroco la esbelta torre que alberga el

Santiago de Compostela. Plaza de la Quintana.

En el día de hoy nos encontramos en la Plaza de la Quintana. La gran escalinata separa la Quintana de Vivos, en su parte norte, donde destacan la Puerta de los Abades, acceso a la iglesia de la Corticela y a la cabecera románica, hoy oculta tras la gran fachada barroca, y la Casa de la Parra, siglo XVII, con su fachada de vides. Desde aquí admiramos, a nuestra izquierda, el Monasterio de clausura de San Paio (Pelayo) de Antealtares, fundado en el siglo IX para custodiar y proteger el sepulcro del Apóstol, y en cuyo imponente muro, de la actual construcción de los siglos XVII y XVIII, una placa recuerda a los Héroes del Batallón Literario. Enfrente, divisamos la Casa de la Conga, antigua vivienda de los canónigos de la Catedral, con sus característicos soportales. Descendemos la escalinata y llegamos a la Quintana de Mortos, antiguo cementerio. A nuestra derecha, la Puerta Santa, retablo pétreo, lugar simbólico, abierta cada Año Santo. Más allá, el Pórtico Real, lugar por el que acce

Catedral de Santiago de Compostela. Fachada de la Azabachería. Plaza de la Inmaculada.

La Fachada de la Azabachería es la primera visión que tienen los peregrinos de la Catedral, si exceptuamos el glorioso momento del Monte do Gozo. Se trata de la parte norte, la más antigua, en esta parte pervive la Iglesia de la Corticela, de origen prerrománico, hoy capilla de la Catedral y también parroquia. Estamos en la Plaza de la Inmaculada, también llamada de la Azabachería, el nombre viene de que aquí se situaban los talleres dedicados al azabache. La fachada actual se levantó entre 1757 y 1770, estilo entre barroco y neoclásico, se construyó a raíz de un incendio, sustituyendo a la llamada Puerta del Paraíso medieval, muchas de cuyas piezas originales están hoy situadas en la fachada de Platerías, portada sur. En la Azabachería destacan, en el cuerpo inferior, dos escudos arzobispales, el cuerpo superior, con la imagen de la Fe con los ojos vendados y, ya en el frontón, la figura de Santiago, acompañado de los reyes Ordoño II y Alfonso III. También veremos trofeos milit

Santiago de Compostela. Plaza del Obradoiro. Colegio de San Xerome.

Vamos concluyendo nuestro breve repaso por los edificios de la Plaza del Obradoiro. Hoy fijamos nuestra atención en el Colegio de San Xerome, o Jerónimo, hoy sede del Rectorado de la Universidad, sobre todo en su portada. S. XVII. El Colegio de San Xerome era el llamado Estudio Viejo, establecido por el arzobispo Fonseca III. Cuando los monjes de San Martiño Pinario lo compraron para ampliar el convento, se levantó este nuevo edificio .

Santiago de Compostela. Plaza del Obradoiro. Pazo de Raxoi.

Continuamos en la Plaza del Obradoiro. Después de ver en capítulos anteriores la fachada del Obradoiro y el Hostal de los Reyes Católicos seguimos admirando los edificios de la plaza. Hoy nos centramos en el Palacio/Pazo de Raxoi. Este edificio neoclásico que recibe el nombre del arzobispo fundador permitió cerrar definitivamente en el siglo XVIII la hasta entonces llamada “Plaza del Hospital”, y a partir de allí “Plaza Mayor”. Fue mandado construir por el arzobispo Raxoi en 1766 y levantado por el ingeniero francés Charles Lemaur entre 1767 y 1787 para ser seminario de confesores y residencia de los niños del coro de la catedral, además de cárcel civil y eclesiástica, pero se convirtió en la tercera casa consistorial del Ayuntamiento de Santiago .