11 dic. 2019

Santa Mariña de Augas Santas. En Allariz. Parte 3: Forno da Santa y Basílica de la Asunción.


Estamos en Augas Santas, en el municipio de Allariz, provincia de Ourense. Continuamos esta serie de capítulos en los que visitamos los lugares en los que se produjeron, a lo largo de los siglos los acontecimientos ligados al martirio de Mariña, en el siglo II, en tiempos de los romanos. En el siglo IX se descubre su sepulcro, lo que da lugar a una honda devoción que llega a nuestros días. Ya a finales del siglo XII y principios del XIII se construye la iglesia románica, objeto de nuestro dos capítulos anteriores.

Muy cerca, la inconclusa Basílica de la Ascensión, iniciada a finales del siglo XIII, en cuya cripta se halla el Forno da Santa, donde tuvo lugar el martirio de Mariña, objeto de esta Parte 3. También muy cerca, la antigua calzada romana nos lleva al Castro o Cidade de Armeá, de época castreña, que veremos en el siguiente capítulo. Además, otros puntos de interés que iremos viendo, por ejemplo, por aquí pasa el ramal sur de la Vía de la Plata del Camino de Santiago.





Click Aquí para ver la Parte 1: Iglesia Románica de Santa Mariña. El Exterior.
Click Aquí para ver la Parte 2: Iglesia Románica de Santa Mariña. El Interior.
Click Aquí para ver todas nuestras visitas a Allariz.


Coordenadas de situación de la Basílica y los Fornos en Augas Santas, municipio de Allariz: 42.243410, -7.793200


Apenas hay 600 metros entre la iglesia de Santa Mariña y la Basílica da Asunción y el Forno da Santa. Se recorren los 600 metros por un camino que atraviesa el bosque. Destacamos la belleza de estos parajes que se añade al conjunto de sitios de gran interés que se concentran en este bendito lugar de Augas Santas, muniicipio de Allariz.





También podemos llegar a la Basílica y al castro de Armeá a través de otro hermoso sendero que nos conduce por el bosque, desde el núcleo de casas de la aldea de Armeá.






Aquí confluye el camino por el que venimos desde el núcleo de casas de Armeá, con el sendero que viene de la iglesia de Santa Mariña.




Nos detenemos. Debajo del árbol hay un panel informativo, que leemos mientras el silencio nos acompaña:

Santa Mariña de Augas Santas.

Santa Mariña de Augas Santas constituye un atractivo conjunto histórico, artístico y paisajístico, en el que se mezclan historia, tradición y leyenda.

La tradición nace vinculada a la existencia y martirio de Mariña, natural de A Limia (según las fuentes historiográficas), que en la época de Adriano se resiste a los deseos de un prefecto en la Cidade de Armeá, llamado Olibrio, que utilizó todo tipo de estrategias para vencer su resistencia, incluida la carcel, el juicio y el castigo. Pero nada dio resultado ante la férrea voluntad de la muchacha, ni el látigo, ni los garfios, ni el diablo en forma de dragón.

Condenada a morir abrasada en un horno próximo, saldría viva gracias a San Pedro, que la dejó al lado de un estanque. Finalmente el prefecto ordenó que le cortaran la cabeza, que fue tajada de un golpe, pero botó tres veces, manando una fuente de cada bote. En el lugar en el que fue enterrada surgió un templo, en el que nadie más fue enterrado.

La presencia de restos romanos y castrexos en la zona (Calzada Romana o Cidade de Armeá) fue aprovechada por la tradición para vincularlos al martirio de la Santa, añadiéndole posteriormente otros elementos como la Santa de piedra del siglo XVIII, el Carballo da Santa (ya desaparecido) e impregnando todo el conjunto de un sentido cristiano.

Monumentos, fuentes, árboles y lugares constituyen así el telón de fondo de una leyenda que sigue viva,, enraizada en tres elementos fundamentales: paisaje, piedra y, por supuesto, agua.


Otro día, el mismo lugar, sol.




Continuamos caminando.




Estamos pisando lo que fue calzada romana. Parecen marcas de ruedas de carro.




Encontramos otro panel más, acerca de la calzada romana:

Calzada Romana.

Se trata de una derivación de la Vía XVIII del Itinerario de Antonino que desde Allariz, por Frieira, Roiriz, Turzás y Santa Mariña conduce al Valle de A Rábeda con dirección a Ourense. En la Edad Media fue utilizada por los peregrinos que recorrían la Ruta de la Plata.


Ya muy cerca de la basílica, que vemos al fondo, llegamos al denominado Asento da Santa, donde la tradición dice que Mariña pastoreaba a su ganado.





Llegamos a la Basílica da Asunción. Vemos la parte del ábside. A la izquierda se ve la canalización de agua que llegaba a la cripta.




Caminamos junto al muro norte y sus gruesos contrafuertes.




La única puerta de entrada al interior, en este muro norte.




Ya en el interior, en la nave, a la izquierda, la puerta de entrada y el panel informativo que pasamos a leer.




Basílica da Asunción y Os Fornos.

La cripta, conocida como “Os Fornos”, se relaciona con los llamados “monumentos con horno y pedra formosa”, propios de la etapa final de la cultura castrexa del noroeste. La tradición sitúa aquí el martirio de Santa Mariña, condenada a morir abrasada y a la que San Pedro sacó por un pequeño agujero en la parte superior del horno.

Esta planta sólo la integran tres estancias: la primera, cubierta con una bóveda de cañón apuntada que por su decoración, semejante a la del Santuario hace pensar en una cronología del siglo XIII; las laudas de diversa tipología y formato debieron ser anteriores a esta construcción; en el ángulo SO una especie de piscina pétrea recoge de una grieta abierta en el muro.

A la segunda estancia se accede por una pequeña puerta semicircular abierta en una gran piedra lisa con dos dragones o bichas a los lados; también esta estancia está cubierta con una bóveda de cañón apuntada.

Al fondo se encuentra la tercera estancia, el horno propiamente dicho, con aparejo irregular y una falsa cúpula, rematada con una losa en la que se abre una agujero a modo de chimenea, por donde, según la tradición, salió la Santa.


Intercalamos aquí la ilustración que figura en el panel.




Continuamos con la lectura del panel:

Horno, pedra fermosa y la piscina son elementos característicos de las llamadas “cámaras funerarias de la cultura castrexa”; a pesar de este nombre, la arqueología actual los considera “edificios públicos de carácter termal”. Posible interpretación: se trataría de una edificación de gran antigüedad – castrexo final o galaicorromano - con finalidad termal, remodelada en época prerrománica, posiblemente coincidiendo con la difusión de la leyenda de Santa Mariña en los siglos VI y VII, con la correspondiente sustitución de ritos y que en época románica tardía, en el siglo XII, se integra en un programa más ambicioso que no llega a rematarse.

La Basílica da Asunción fue declarada conjunto monumental en 1955. Comenzó a construirse a finales del siglo XIII con obra románica avanzada y se abandonó inconclusa, tal como está hoy, en la primera mitad del siglo XIV, coincidiendo con la decadencia de los templarios, promotores de su construcción. En el centro de la teórica nave se encuentra la salida de la chimenea del horno de la cripta.




Nota: Hemos tomado unos breves apuntes del trabajo titulado: La Basílica da Ascensión y Os Fornos (Allariz, Ourense) y la cristianización de la arquitectura en la Antigüedad Tardía, publicado en: Estudos do Quaternário, 12, APEQ, Braga, 2015, pp. 111-132. Sus autores son las profesoras Rebeca Blanco-Rotea, Sonia García Rodríguez, Cristina Mato-Fresán, y el profesor Jorge Sanjurjo-Sánchez.

En el resumen de su trabajo los autores señalan:

Se presenta el estudio arqueológico e histórico del conjunto arquitectónico de la Basílica da Ascensión y Os Fornos (Allariz), un monumento que, a través de sucesivas reformas, ha estado en uso desde la Edad del Hierro hasta la actualidad. Dada la hipótesis que barajamos, creemos que el cambio conceptualmente más importante es la conversión de una sauna vinculada al vecino castro de Armeá en un lugar de culto cristiano que conmemora un episodio del martirio de Santa Mariña en el siglo VI. Modificaciones posteriores, de mayor importancia material, perpetúan la dedicación cristiana del edificio.


Chimenea que se encuentra en el centro de la nave, por la que según la tradición, salió la Santa cuando San Pedro la salvó de morir abrasada.



Los autores describen el conjunto:


El edificio consta de una iglesia sobre el nivel del suelo y una cripta. La iglesia presenta una planta absidial, de una sola nave, con cabecera recta. El presbiterio es más estrecho que la nave y el ábside, pues allí se localizan las escaleras de bajada a la cripta. Hay una puerta en el muro norte de la nave.


Al exterior se localizan varios contrafuertes, a la altura del presbiterio se disponen dos de mayor desarrollo que los otros porque albergan la caja de las escaleras de bajada a la cripta.


Vista desde el ábside.



Puerta norte de acceso a la cripta. Se observa en el dintel la cruz de los templarios, que fueron los promotores de la obra de la inconclusa basílica.




Puerta sur. En este día se hallaba cerrada...




Pero volvimos en otra ocasión y estaba abierta.




Bajamos las escaleras, miramos hacia atrás. La cripta está casi a oscuras.




Seguimos ahora las explicaciones de los autores:

La cripta se articula en dos estancias, separadas por una gran losa de granito.

La primera estancia tiene una planta basilical dividida en tres tramos abovedados de diferente tamaño separados por arcos apuntados, siendo el ábside el más oriental. Las paredes de este sector están realizadas en sillería de granito de similares características a las de la iglesia.

El suelo de este sector está realizado con losas de granito irregulares, aunque está muy alterado por las intervenciones arqueológicas realizadas, lo que hace que sea de difícil tránsito. Apoyadas en las paredes hay laudas sepulcrales que estaban reutilizadas en el enlosado.

En el extremo de esta estancia se localiza una gran losa de granito emparentada con las pedras fermosas propias de las saunas de la Edad del Hierro del Norte de Portugal.

La citada losa da acceso a la segunda estancia, que a su vez, se divide en dos, una de planta rectangular y otra de planta circular, el forno. La primera está cubierta por una bóveda de sillería generada por un arco de medio punto. El forno es un espacio de reducidas dimensiones de planta circular abovedada rematada por una losa con un agujero circular que la tradición vincula con la leyenda de Santa Mariña.


Una vez que hemos terminado de bajar las estrechas y oscuras escaleras, nos fijamos en las laudas sepulcrales mencionadas.




Mirando a nuestra izquierda vemos parte de la primera estancia citada. Al fondo, la gran losa, pedra formosa, que separa este estancia de la segunda. Aunque no se ve apenas, a ambos lados de la puerta están los relieves que mencionaba el panel informativo, que representan dos dragones o bichas. A la izquierda, al fondo, un depósito para el agua.




Aquí vemos el canal de desagüe,en el suelo de esta parte de la estancia.




Nos acercamos a este pequeño altar y a la única ventana que aporta luz a la cripta. Esta parte es de construcción posterior al horno.





Ahora estamos en el extremo contrario de esta primera estancia, la Pedra Formosa, con una cruz grabada en la parte superior.




A la izquierda de la Pedra Formosa, el depósito más arriba mencionado.




Ahora nos encontramos en la parte cuadrangular de la segunda estancia citada por los autores. Al fondo, el Forno.




Unos pasos más adelante, el Forno.




Vista desde el interior del Forno.




Introducimos aquí las reflexiones de los autores acerca de las etapas de construcción del edificio:

Existen cuatro grandes fases constructivas en el monumento que, a su vez, marcan el ritmo de la reutilización de este espacio y la reinterpretación a lo largo de los siglos.

El origen del conjunto monumental se remonta a la Edad del Hierro y está en relación con el adyacente castro de Armeá. La cripta, el forno y el suelo de la sala rectangular son los espacios más antiguos.

La segunda fase corresponde a una reforma altomedieval. Se construye delante del forno la estancia rectangular con muros de sillería, que ha sido fechada por algunos autores en época visigoda y otros consideran estos muros prerrománicos. García Quintela baraja la hipótesis de que el culto cristiano habría sido introducido por Hidacio (395-470), obispo de Chaves originario de la Limia (región que engloba a Augas Santas) o sus sucesores.

Nuestra hipótesis nos lleva a fechar esta segunda fase en el siglo VI d.C. Esta fecha se relaciona con la fijación de la leyenda de Mariña y la cristianización del paisaje de Augas Santas. Este segundo edificio sería una pequeña capilla dedicada a Santa Mariña, cuyo ábside sería el Forno.




Una tercera fase consiste en la reforma puntual de esta capilla, con la construcción de una bóveda de cañón de medio punto, en torno al siglo XII o XIII.

La cuarta parte oculta los lugares anteriores en una cripta y monumentaliza el lugar con la iglesia inacabada (sería anterior a finales del siglo XIV). Sobre la cripta se edifica la iglesia que dobla las dimensiones de la misma a lo ancho y a lo largo. Para su construcción deben soterrarse las edificaciones previas y se habilitan sendas escaleras de acceso a las mismas, es decir, se diseñó un edificio que acogió y mantuvo viva la tradición anterior.


Salimos de la Basílica.




Continuamos por la calzada romana, en dirección al castro o Cidade de Armeá, que veremos en el siguiente capítulo.





Continuará.


No hay comentarios:

Publicar un comentario